El
maltrato psicológico. Cómo defenderse del mobbing y otras formas de
acoso.
Dr.
José Luis González de Rivera,
Doctor
en Medicina. Especialista en Psiquiatría y en Medicina Interna.
Catedrático de Psiquiatría y Psicología Médica. Fellow,
Royal College of Physicians of Canada. Fellow, American Academy of Psychoanalysis,
N.York. Fellow, International College of Psychosomatic Medicine. Fellow,
Col. Internationale NeuroPsychoPharmac. (CINP) Presidente, Asociación
Española de Psicoterapia. Board Member, European Association for Psychotherapy.
(psy@terra.es)
Editorial
Espasa-Calpe 2002
Reseña
e índice.
Crítica
aparecida en la Revista de Psiquiatría de la Facultad de Medicina
de Barcelona.
Este libro trata
sobre violencia. No sobre la evidente y sangrienta de los telediarios,
sino sobre otra que también destruye, sin que nadie se de cuenta, gota
a gota, como una sofisticada tortura china.
El acoso es una enfermedad cultural insidiosa, que se cobra más víctimas
cada año de lo que podemos imaginar, y que resulta una causa importante
de sufrimiento humano, de pérdidas económicas y de malestar social.
Es sorprendente su auge actual en todo el mundo civilizado, precisamente
ahora que la Democracia ha traído nuevas condiciones de progreso y de
libertad.
Pero quizá esté
ahí la causa.
No es que las nuevas condiciones, políticas y económicas, sean malas,
todo lo contrario. Sin ellas, no existiría el acoso como lo entendemos
hoy en día, sino la esclavitud, la eliminación pura y simple del adversario,
el dominio total y descarado del fuerte sobre el débil.
El acoso se ha hecho necesario porque, en la mayor parte del mundo civilizado,
las antiguas fórmulas de dominio ya no sirven, y el poder ha de ocultarse
para seguir ejerciéndose.
La Revolución Francesa, la Carta Magna y la jura de Santa Gadea fueron
momentos estelares de la Humanidad, en los que el débil demostró que,
si se lo propone de verdad, puede mantener al fuerte a raya.
Desde su punto de vista, tenia razón Luis XIV cuando se opuso a que
el pueblo aprendiera a leer: El pensamiento, una vez puesto en marcha,
es imposible de detener. Y los débiles siempre piensan, por la cuenta
que les trae. Ya no quedan poderes terrenales que sean divinos, no al
menos en nuestra parte del mundo; por no quedar, ni siquiera quedan
ya poderes absolutos.
Las constituciones, las leyes, la mentalidad y los usos, todo está en
contra del dominio arbitrario, del abuso de poder, de la depredación
del hombre por el hombre. Pero no podemos descansar.
Cuando más convencidos estemos de vivir en el imperio de la razón, más
duramente descubriremos que hemos estado soñando.
Y nuestro sueño puede fácilmente convertirse en pesadilla. Cuando la
razón duerme, aparecen los monstruos.
La Democracia no es votar al más guapo, sino pensar, responsabilizarse,
arriesgarse, y, sobre todo, estar atento.
La libertad y la justicia no son derechos pasivos, a esperar o exigir
blandamente, como si fuéramos bebés que lloran por su biberón. Son obligaciones
por las que hay que luchar, con valor, con esfuerzo y con conciencia,
día a día y en unión.
Dice Rodriguez-Pulido que la enfermedad es privilegio del individuo,
y que no existen sociedades sanas ni enfermas, sino sociedades justas
o injustas.
Puede ser, pero no es menos cierto que tampoco existen las enfermedades
individuales. El ambiente que nos rodea nos nutre, o nos envenena.
Dependemos del aire, del agua y, sobre todo, del afecto. Los sentimientos
atravesados producen una polución psíquica que es el peor de los males,
porque no se acaba con la muerte de quien la sufre.
Continúa de generación en generación, convierte a seres inocentes
en monstruos prepotentes que transmiten el daño que han vivido, en acosadores
amargados que destruyen en los demás la fuerza sagrada de la ilusión.
El conocimiento es el primer paso hacia el cambio. Espero que la lectura
de este libro aliente el ansia de justicia, de libertad y de desarrollo
personal que hay en ti.
Si estás o has estado acosado, aplícate la bienaventuranza de un Acosado
Famoso: “Bienaventurados los que sufren persecución por ser justos”
y asegúrate de que te mereces haber sido perseguido por tu justicia,
por tu valía, por tus méritos.
Si lo haces, la dolorosa experiencia no sólo no te destruirá, sino que
te hará más fuerte y más consciente de lo que de verdad importa.
Recuerda: Nunca te alíes con el enemigo. Si te han hecho sufrir, no
les sigas la corriente, no cedas a la tentación de la autodestrucción.
Y si sientes rencor, recuerda también que la mejor venganza es el éxito,
y que triunfar es difícil cuando uno está cegado por el odio.
Si no tienes experiencia personal sobre lo que aquí se trata, estáte
atento, porque pronto conocerás algún caso. Espero que no le pase a
ti, ni a ninguno de los tuyos. Pero, le ocurra a quien le ocurra, recuerda:
Si sigues leyendo, ya no podrás decir que no sabias, que no te diste
cuenta. Cuando llegue el momento, tendrás que optar.
Para evitar el mal no basta con no cometerlo, es además necesario no
permitirlo. El Gran Acosado también tiene una frase para ti: “De nada
sirve a un hombre ganar el mundo si pierde su alma”.
Todas las noches de tu vida dormirás con tu alma, y te deseo que, sea
cual sea tu situación material, tu alma te deje dormir.
Finalmente, si eres un acosador, si nadie puede ser mejor que tu, si
estás convencido de que la fuerza es la única razón y de que tu dominio
ha de mantenerse a toda costa, permite que te diga, con todo mi cariño,
que eres un hijo de puta.
Si sigues leyendo después de esto, perdona lo que te he dicho. Es posible
que tu caso tenga solución. Pero la envidia tiene un problema: viene
del latín In-Videre, no ver. Y si no ves, no tienes solución.
La mentira es la entrada del mal en el mundo, y creerte justificado
es mentir. Por eso, si haces el mal y sufres por ello, estás en el camino
de la verdad. Quizá aprendiste a acosar en tu propia carne, y es lo
único que sabes hacer.
Anna Freud llamó a este mecanismo “identificación con el agresor”, y
es una patología que tiene cura.
En todo caso, tu sufrimiento personal debe de ser inmenso, para que
necesites trasmitírselo a otros con tanto ardor.
Busca ayuda.
Reseña
bibliográfica e índice del libro.
Comentarios
y críticas en los foros de "melodysoft".
Comentarios en los foros de la Plataforma de Afectad@s por el Mobbing
(P.A.M.)
Comentarios
en los foros de la Asociación Española contra el Acoso
en el Trabajo.
Estos son los foros de la A.E.C.A.T. Se trata de foros
reservados a sus miembros. Para registrarse es preciso hacer llegar
nombre, dirección, lugar de trabajo y otros datos personales
a Dª Cármen Sánchez, quien decide sobre la oportunidad
o no de la inscripción.
El webmaster de www.mobbing.nu no ha tenido el honor de ser admitido,
por lo que no puede transmitir a la generalidad de acosados y otras
personas interesadas por el tema algunas opiniones de interés
general que sin duda se han emitido en su seno sobre el importante y
muy oportuno estudio del Dr González de Rivera.
Comentarios
en la Cadena C.O.P.E. (enviados por M.S.)
Qué
asco de mobbing. La
Gaceta de los Negocios.