Los jóvenes y las mujeres de mediana
edad son los colectivos más afectados por el 'mobbing', dice Piñuel.
Europa Press 25.04.2002
Los dos colectivos más afectados
por el 'mobbing' --acoso psicológico en el trabajo--, son los jóvenes
menores de 30 años y las mujeres.
Estas conclusiones se desprenden
de la conferencia "El acoso psicológico en el trabajo. Una mirada de
género", que ofreció hoy el director de la investigación Cisneros sobre
el 'mobbing', Iñaki Piñuel, en el Colegio de Abogados de Barcelona.
Una diferencia entre España
y el resto de Europa, según diversos estudios, es la edad de la víctima.
Piñuel explicó que "el grupo más prevalente son los jóvenes menores
de 30 años y con una situación laboral precaria" y que están acosados
por personas de más edad y que "pretenden librarse de un posible competidor".
'MOBBING' VERTICAL
El otro colectivo más ostigado
"son las mujeres de mediana edad y con una alto grado de vulnerabilidad",
según Piñuel, quien añadió que en dos de cada tres casos, el 'mobbing'
es vertical, es decir, es un acoso de los jefes hacia sus subordinados.
Las mujeres que sufren con
mayor frecuencia el acoso psicológico suelen ser personas innovadoras
y que quieren superarse y, por lo tanto, "son percibidas por sus compañeros
como una amenaza", según Piñuel, que añadió que "frecuentemente el agresor
es un mediocre profesional que no soporta que una mujer esté en un cargo
superior".
Iñaki Piñuel quiso poner
de manifiesto durante la conferencia la diferencia entre lo que es el
'mobbing' y los conflictos que pueden ser puntuales.
"El acoso psicológico no
es tener un mal día en el trabajo, estar estresado, llevarse mal con
un compañero o tener un jefe demasiado perfeccionista", explicó, y aseguró
que estas situaciones comunes no suponen un acoso psicológico.
El director de la investigación
Cisneros explicó que el 'mobbing' es "la continuidad en el tiempo de
ostigaciones siempre hacia la misma persona y con una intencionalidad
perversa y que hace que la víctima sufra un daño psicológico".
Para Piñuel, las familias
de las personas que sufren el 'mobbing' son víctimas secundarias. "La
víctima del acoso sufre alteraciones del sueño durante años lo que supone
un cansancio físico y emocional en el trabajo, que genera un estado
de irritabilidad extrema y que llega a afectar a su pareja, hijos y
amigos", concluyó.