Mobbing: un fenómeno terrorífico
Deia 19.03.2002
Fernando Viedma
Parlamentario foral del PSN-PSOE.
No podía imaginar yo los efectos tan destructivos que puede producir
el mobbing en las víctimas que lo padecen, hasta que lo he comprobado
directamente a través de los daños que este fenómeno está produciendo
en la salud de mi compañero en el grupo parlamentario socialista José
Luis Úriz, el cual fue despedido de Onena por este motivo el pasado
día 14 de marzo.
Con este artículo de opinión quiero transmitirle a él y a todas las
personas que sufren acoso moral en el trabajo mi total apoyo y solidaridad,
al tiempo de denunciar esta repugnante práctica que provoca irreparables
efectos negativos en las víctimas que la sufren.
Esta práctica de psicoterror laboral es utilizada por algunos empresarios
bajo la creencia de que un estilo de mando autoritario, de hostigamiento
y de presión sistemática hacia las personas subordinadas, consigue una
mayor rentabilidad por el desgaste psicológico y la humillación que
ese acoso moral produce en sus empleados.
El último eslabón de esta endiablada cadena aparece cuando el acosador
decide poner fin a la relación laboral con el acosado a través del instrumento
más temido por los trabajadores: el despido.
Pero antes, la víctima ha tenido que pasar por un durísimo calvario
repleto de innumerables vejaciones y discriminaciones en su trabajo.
Éste es el caso de mi compañero José Luis, el cual ha sido objeto de
persecución y hostigamiento durante más de ocho meses por parte de su
jefe y acosador Iñaki Mendizábal, hasta que éste ha decidido ‘‘acabar’’
definitivamente con él, procediendo a despedirlo después de llevar 37
años trabajando en Onena.
Para justificar su injustificable conducta, la dirección de la empresa
argumenta que Úriz ha cometido fraude por «cobrar dinero de Onena indebidamente,
falseando los motivos de sus salidas del trabajo».
Asegura que éste ha utilizado horas sindicales por su condición de
representante sindical para acudir a reuniones del Parlamento.
Los juristas saben muy bien al igual que lo sabe la empresa que estos
asuntos se dirimen con otros procedimientos más sencillos y prácticos
como por ejemplo el descuento en la nómina de lo abonado indebidamente,
incluso el propio Úriz le indicó a la dirección de Onena en más de una
ocasión que le descontara esas cantidades.
Pero el objetivo de la empresa en este caso no es recuperar las cantidades
económicas teóricamente mal abonadas, sino inventarse una nueva y última
acusación con el único fin de destruir psicológicamente a su víctima
utilizando el arma que más daño le puede hacer: el despido.
El acoso moral en el trabajo (mobbing) tiene un principio y un final.
El final casi siempre termina en despido o en el abandono del trabajo
por parte de la víctima ante el insoportable sufrimiento que esta violenta
conducta le infringe.
Sin embargo, el principio de estos comportamientos se manifiesta de
diferentes maneras: infundir calumnias o rumores sobre las víctimas,
hacerles el vacío, criticar sistemáticamente cuanto hacen, destruir
su reputación, dejarlas sin nada que hacer, rebajar sus responsabilidades
o sobrecargarlas con todo el trabajo, etc.
En España, este fenómeno afecta a más de un millón y medio de personas
( un 12% de la población ocupada). Y los expertos se atreven ya en calificarlo
como el mayor riesgo laboral a que están expuestos los trabajadores.
Sin embargo, este fenómeno no está contemplado en la normativa vigente,
ni existen mecanismos para identificarlo, ni armas jurídicas para hacerle
frente.
Ante esta otra indefensión jurídica que vienen padeciendo las víctimas
del acoso psicológico en el trabajo, los socialistas hemos presentado
en el Congreso de los Diputados y en el Parlamento de Navarra sendas
proposiciones en las que se plantean las siguientes peticiones a los
Gobiernos de España y de Navarra:
Que se promuevan planes de información y divulgación entre empresarios
y trabajadores sobre las consecuencias negativas del mobbing. Y que
éste sea considerado como un factor de riesgo laboral, a los efectos
de su inclusión en la planificación de la prevención.
Difundir entre los facultativos de la sanidad pública las consecuencias
que originan el acoso moral en el trabajo para que puedan diagnosticarlo
y establecerlo como enfermedad profesional.
Incluir el mobbing en el catálogo de enfermedades profesionales. Que
las mutuas asuman su responsabilidad en el tratamiento, cura y rehabilitación
de las consecuencias originadas por este fenómeno.
Que el acoso moral en el trabajo sea equiparado a las sanciones graves
que se derivan del incumplimiento de las normas de prevención de riesgos
laborales. En relación con esta última cuestión (sanciones), la Ley
de Prevención de Riesgos Laborales contempla que se pueden imponer sanciones
a los empresarios, que según el grado de las mismas, la cuantía puede
oscilar entre cinco y cien millones de pesetas.
Incluso dependiendo de la gravedad de los daños causados a los empleados,
también se puede utilizar la vía penal para juzgar al empresario infractor.
Cabe destacar que mientras otras conductas abusivas como el acoso
sexual o la violencia de género, ya están contempladas en el Código
Penal como delito, de igual modo el acoso moral en el trabajo también
debe contemplarse, y ello compete a todos, pero fundamentalmente al
Gobierno de España.
Pues mientras los culpables de infringir daño a las personas mediante
esta perversa guerra psicológica no duerman durante el tiempo que un
juez estime conveniente en la fría sombra de la cárcel, no se podrá
acabar con esta tortura.
La aparente dureza que empleo en algunos términos de este escrito está
motivada por el dolor, la impotencia y la indefensión que sufren las
inocentes víctimas del acoso moral en el trabajo.
Pues es totalmente intolerable, cruel e inhumano que haya un millón
y medio de personas en nuestro país que padecen vejaciones, depresiones,
ansiedad, humillación, temor y miedo, causados por el mobbing.
Y mientras dichas personas sufren silenciosamente esa destrucción psicológica
e incluso física, sus agresores siguen actuando impunemente. ¡¡Basta
ya!!