Aplazado al día 20 el juicio contra
una empresa denunciada por despedir a un empleado de baja por 'mobbing'.
Europa Press
10.09.2002
Granada
El juicio contra una empresa de congelados de Granada, denunciada
por despedir al jefe de almacén cuando estaba de baja por el supuesto
acoso laboral que sufría, ha sido aplazado al día 20 de este mes, después
de que el abogado del empleado solicitara hoy al titular del Juzgado
de lo Social número 3 la presencia del fiscal durante la vista.
Según explicó a los periodistas el letrado del demandante, Javier Infante,
el motivo de la petición de que el Ministerio Fiscal tenga conocimiento
de este procedimiento ha sido la ampliación de la demanda de su cliente,
que solicita "la nulidad del despido por presunta vulneración de sus
derechos fundamentales", ya que acusa a la empresa de discriminarle
y atentar contra su integridad personal.
En declaraciones a los medios, la supuesta víctima de 'mobbing', que
reclama a la empresa una indemnización de 42.300 euros y continúa de
baja por depresión, explicó que estuvo trabajando en la empresa durante
seis años y medio y que los últimos meses "ya no había mucha comunicación"
entre él y su superior.
Visiblemente afectado, afirmó que el empresario le increpaba y que
en una ocasión, durante una "bronca", llegó a decirle que "en su casa
se hacía lo que a él le salía de los cojones y que si no ahí tenía la
puerta grande para salir".
En otra ocasión, durante una reunión por la cuantía de la nómina --que
oscilaba según las comisiones--, "me dijo que estaba harto de mí, por
que siempre le llevaba la contraria", apuntó, tras aseverar que el trato
que le daba a él era "muy distinto" al que daba a sus compañeros, y
que le llamaba a horas insospechadas y en días de fiesta "y si no iba
se cabreaba".
Aseguró que su jefe "tenía una agresividad muy grande" y que él siempre
"tenía miedo" de ser despedido, sobre todo los últimos meses, en los
que el empresario intentaba desplazarlo y ubicarlo en otro puesto.
El empleado, llamado José Luis Ocaña, comenzó a trabajar como responsable
del almacén en la empresa en octubre de 1995 y, en un principio, tenía
"una relación de confianza" con su jefe, pero la actitud del empresario
comenzó a cambiar a partir de enero de este año, fechas en las que comenzó
a no reconocer su trabajo y a tratarle mal, "hostigándole, gritándole,
insultándole".
Este cambio de talante llevó a la depresión al empleado, que se dio
de baja en tres períodos consecutivos, "y la primera vez se vio forzado
a pedir el alta, aunque no estaba recuperado, por la presión de la empresa,
que le llamaba constantemente para que se reincorporara", indicó el
abogado, quien precisó que fue despedido durante la tercera baja, el
pasado mes de junio.