El BNG denuncia a la edil de Cultura
de Porriño por "acoso moral" contra una funcionaria.
e.g.
Porriño
El grupo municipal del BNG en el Concello de Porriño, a través de comunicado,
denuncia el presunto "acoso moral" que viene ejerciendo la concejala
delegada de Cultura contra la animadora sociocultural adscrita a su
departamento y que es funcionaria laboral por oposición.
El BNG concreta que la trabajadora fue separada de su lugar natural
de trabajo, en las oficinas del Centro Cultural, y colocada en un mostrador
para conserjería situado en la planta baja donde está privada de los
medios para desarrollar su labor, como puede ser ordenador, teléfono,
fax, etc.
Afirman que su trabajo está fiscalizado por la propia edil y que el
personal no contratado para este fin se encarga de la animación cultural
con contratos de colaboración social.
Los nacionalistas señalan que la trabajadora, al reincorporarse tras
su enfermedad, fue relegada y que además debe pasar un control de firma
cada vez que entra o sale del Centro Cultural. Para ello debe presentarse
en las oficinas ante una trabajadora, que está contratada por una empresa
privada como auxiliar administrativa, y según el BNG, no puede prestar
sus servicios en la administración local de Porriño.
Suma a lo dicho que hace unos días la concejala responsable directa
de dicho acoso, elaboró un informe contra la funcionaria que fue entregado
al alcalde y que "entendemos ten a pretensión de ser antesala dun expediente",
afirma el Bloque.
Además, para cubrir las necesidades de personal que tiene el centro
Cultural, la concejala solicitó más personal y su petición fue asumida
por decreto del alcalde.
Considera el BNG que el propio alcalde y el concejal de Persoal deben
dar explicaciones públicas de este asunto, por lo que en el próximo
pleno reiterarán su petición de comparecencia.
Réplica de la edil de Cultura La edil de Cultura ha manifestado al
respecto que "no existe tal acoso" y el control horario se ejerce sobre
todo el personal. Afirma que "esta persona no está relegada, sino que
está realizando una función en la planta baja de la Casa Cultural".
La funcionaria, al estar en la planta baja, tiene que avisar cuando
sale -dice- y eso "se le ha pedido de buenas maneras". Niega que tenga
"problema de trato" con la funcionaria, pero reconoce que ella ha formulado
quejas verbales.
En cuanto a los medios, señaló la edil que no es posible que los tenga
en la entrada del Centro Cultural, sin embargo puede acceder a los que
están en el resto del edificio.
Justifica la petición de más personal por necesidad imperiosa "no para
sustituir a la funcionaria", dice.