Por primera vez en España un caso
de "mobbing" se juzgará por la vía penal.
La
Vanguardia 10.09.2002
LVD
El trabajador, que está de baja por "trastorno depresivo", acusa
a su superior de humillarle frente a sus compañeros.
Un juzgado de Barcelona ha abierto por primera vez en España, por la
vía penal, una causa de acoso laboral o 'mobbing' contra el jefe de
un empleado de Telefónica, tras admitir a trámite una querella en la
que el trabajador acusa a su superior de humillarle frente a sus compañeros.
El trabajador, que está de baja por "trastorno depresivo", lleva trabajando
en la empresa 30 años en la categoría de ingeniero y dice haber sido
amenazado para que dejara su puesto.
"He vivido una tortura que ha estado a punto de producirme un daño
irreparable", asegura.
El titular del Juzgado de Instrucción número 17 de Barcelona, Joaquín
Aguirre, ha abierto diligencias contra el jefe de un empleado de Telefónica
que acusa a su superior de humillarle frente a sus compañeros, por ejemplo,
poniéndole su mesa en medio de la sala de trabajadores dejándole sin
actividades para que no tuviese nada que hacer.
Según la denuncia, el empleado, que hace más de 30 años que trabaja
en Telefónica habiendo ascendido de categoría, ha tenido que coger la
baja por "trastorno depresivo" en numerosas ocasiones, desde que hace
casi dos años solicitó incorporarse en el Convenio Colectivo de la empresa
para no empeorar su retribución, para lo que estaba legitimado.
Desde ese momento, el empleado comenzó a ser víctima de una "persecución"
por parte de la empresa y de su superior jerárquico, quien, según la
querella, le ha llegado a amenazar para que abandone su trabajo.
Por la vía social existen diversas sentencias reconociendo el daño
moral causado por superiores jerárquicos a empleados, pero por la vía
penal es la primera vez que un juez ha abierto una investigación por
'mobbing'.
El juez ha incoado diligencias previas al considerar que los hechos
pueden ser "constitutivos de un delito contra el derecho de los trabajadores"
y ha dado traslado de los autos al Ministerio Fiscal para que se pronuncie
sobre el caso, según señala el auto de admisión de querella.
Además, el juez ha citado al trabajador para que ratifique la denuncia
en los próximos días.
Teléfónica, responsable civil
La querella acusa a J.A.L., el superior jerárquico del empleado, de
un delito contra el derecho de los trabajadores, un delito de lesiones
y un delito continuado de coacciones, y a Telefónica España S.A.U.,
como responsable civil subsidiaria.
Desde que M.P.C., que empezó a trabajar para Telefónica España S.A.U.
en septiembre de 1971, fue designado en enero de 1998 para ejercer funciones
de experto en la Jefatura de Canales de la Gerencia de PYMES, en la
dirección de empresas de Cataluña, fue responsable de un número de cuentas
de distribuidores, por lo que cobraba un "incentivo en función de ventas".
La "persecución" se inició en diciembre de 2000, cuando el trabajador
solicitó su inclusión en el Convenio Colectivo para mejorar sus condiciones
salariales.
A partir de ese momento, "el superior jerárquico" del trabajador empezó,
"con el conocimiento de la empresa", a realizar "una auténtica función
de persecución" contra el trabajador, dirigida "a que sus condiciones
laborales y psicológicas fuesen de una presión de tal entidad" que el
empleado "se viera abocado a abandonar la empresa para protegerse de
dicha persecución y para proteger su integridad personal y psíquica".
Acoso
La denuncia señala que el primero de estos episodios de acoso se produjo
el 19 de febrero de 2001, cuando la empresa retiró la cartera de distribuidores
al trabajador repartiéndola entre otros expertos.
Días después, el directivo denunciado dejó al empleado "sin ninguna
actividad, sin encomendarle trabajo alguno" y además, dejó de pagarle
"la gratificación como experto" y disminuyó "la cantidad que figuraba
como capital de riesgo de seguro colectivo en más de tres millones de
pesetas". Además, al dejar de llevar la cartera de distribuidores, dejó
de percibir los incentivos de ventas.
Acciones hostiles
La querella añade que el denunciado sometió al trabajador a "acciones
hostiles como la privación del teléfono, la prohibición de aparcar su
vehículo, y la situación de apartar y mover forzosamente" su mesa de
trabajo "al centro de una sala aprovechando su ausencia por vacaciones
ante el escarnio de sus compañeros" que observaron cómo "le colocaron
sin ningún tipo de trabajo, como una especie de caso ejemplificador,
en plena zona de paso, con la única razón de hacerle insoportable incluso
su presencia diaria en la compañía".
A consecuencia de "este acoso" el empleado "ha precisado de tratamiento
psiquiátrico y ha solicitado la baja laboral en diferentes ocasiones
por trastornos depresivos".
La denuncia incluso afirma que "existe un riesgo evidente de desembocar
en una situación aún peor, ante la posibilidad de entrar en una profunda
depresión irreversible con posible tendencia suicida".