Gerardo Mediavilla. Víctima de "mobbing".
"Hay muchos trabajadores en el IMD que sufren acoso".
Madrid y Más. 22.04.2002
"Una pesadilla". Así describe Gerardo Mediavilla sus últimos tres
años en el Instituto Municipal de Deportes.
Una sentencia judicial avala su drama profesional, que pasa por haber
sido víctima de acoso moral y psicológico tras ser destituido como jefe
de servicio de relaciones exteriores.
¿Cuándo empezó a sufrir acoso? A los dos días de las elecciones
municipales de 1999 me quitaron de mis funciones, pero una cosa es que
te quiten del puesto y otra lo que yo he padecido. Al llegar la gerente
Mercedes Martín, inició una campaña para aislarme. Me situó en cuartos
sin ventanas y hasta en una mesa en la recepción e indujo a mis compañeros
a que no me hablaran mientras me difamaba y me calumniaba.
¿Sabía que lo que usted padecía se denominaba mobbing? Fueron
algunos compañeros los que me pasaron las primeras informaciones sobre
el mobbing. Empecé a leer libros y me apunté a la asociación nacional
de afectados. Esta es la primera sentencia condenatoria por acoso moral
a una institución pública.
¿No le parecía una causa perdida? Es muy difícil demostrar un
caso de acoso moral. Yo tuve suerte, porque muchos compañeros testificaron
a mi favor, un psiquiatra de la Seguridad Social comprendió bien mi
problema y un abogado entendió pronto el caso.
¿Cómo afectó a su vida personal? Sin ánimo de introducir victimismo,
algo así te destruye, proque sufres un trato vejatorio, día tras día.
Si que ha influido en mi entorno.
¿Cree que la sentencia va a mejorar su situación laboral? Creo
que piensan recurrirla. Lo único que yo quiero es ejercer mi trabajo
como empleado del IMD, en el área de relaciones exteriores, que es un
cargo que gané en un concurso oposición.
¿Piensa que su caso servirá de ejemplo y empujará a otros trabajadores
a denunciar? A mí ninguna sentencia va a restituirme el sufrimiento
y la pesadilla que he vivido estos tres años, pero me alegro de que
los jueces se pronuncien y de que otras personas se animen a denunciar
a sus empresas.
¿Usted ha dicho que conoce casos similares al suyo en el IMD?
Lo que ocurre aquí es increible. Hay varios trabajadores víctimas de
acoso moral gravísimo, gente con bajas por depresión, personas a las
que se les aparta del trabajo y se les mantiene sin hacer nada mientras
les hacen la vida imposible.